Después de casi dos semanas de documentar el desgarrador viaje de una caravana de migrantes, en su mayoría centroamericanos, que se dirigía hacia la frontera entre México y Estados Unidos, tomé una foto que nunca olvidaré. Otra hija de Meza, Jamie, está detrás de su madre en la foto, también huyendo del gas que se aproxima. De acuerdo con sus documentos hondureños, Meza tiene 40 años de edad y su hija 12. No vi quién disparó el gas, pero oí el sonido que venía de la dirección de la valla y empecé a correr también. El incidente del domingo ocurrió después de que un grupo de migrantes en Tijuana se precipitó en una valla de la frontera.
Source: El Comercio November 28, 2018 20:48 UTC